La economía mundial, la necesidad de restablecer el intercambio comercial internacional y el comportamiento que tienen los países desarrollados son temas que junto con el curso de la economía argentina, la deuda y el control de la inflación esperan a la vuelta de la esquina. Los analizamos con el economista Agustín Etchebarne.

Por Rodolfo Pollini

Hace un año hablamos del resultado que podía dejarnos el COVID y la conclusión era un mundo más endeudado. ¿Cómo está el mundo un año después?
Pasó lo que temíamos. Hay una nueva teoría monetaria que es una reinstalación de las ideas keynesianas, donde el Estado tiene que intervenir dando liquidez y aumentando la deuda del Tesoro. Se imprimen billetes, se distribuyen y el Estado se endeuda. Hay países que lo hacen peor y otros mejor, como Alemania y Holanda, que ahora volvieron a endeudarse pero redujeron la deuda de 90% a 60% en los cinco años previos a 2020.

Estados Unidos acaba de cambiar de gobierno. ¿El comportamiento allá es similar?
Es un poco más grave, porque no se habían desendeudado tan rápidamente. Creció fuerte el déficit porque Trump bajó los impuestos pero no el gasto. La baja de impuestos no significó una reducción de los ingresos, pero no bajó el gasto, la deuda siguió creciendo y vuelven a inyectar dinero en la economía. El último paquete fue de 1.9 billones de dólares. Esto concentra la riqueza en los más ricos, porque tienden a salvar a las empresas y los bancos. Van a pagar la deuda las generaciones futuras y hay una transferencia entre los ahorristas y los que toman dinero, porque se reducen las tasas de interés de manera artificial y todos los jubilados del mundo están teniendo una renta de su dinero menor que lo natural.

En este mundo que tiene que recuperar el intercambio comercial, ¿cómo está el tratado del Mercosur y la Unión Europea?
Sigue el ritmo que permiten Brasil y Europa. Los países europeos tienen la sensación de que va a avanzar, aunque tiene oposición en algún sector de países como Francia, que tratan de proteger al sector agropecuario, los quesos, los vinos y algunos alimentos donde Argentina y Brasil son muy competitivos. Del lado de Brasil dicen que si en algún punto Argentina no quiere sumarse ellos van a seguir adelante. Los presidentes de Brasil, Uruguay y Paraguay, piensan avanzar en esa línea y si Argentina no quiere sumarse van a pedir que se flexibilice el Tratado del Mercosur para que sus miembros puedan hacer tratados de libre comercio con terceros países.

¿Cuánto pesa la deuda y cuánto alivia a la economía el precio actual de los commodities?
La soja en niveles altos es un salto hacia adelante, lo que pasa es que la economía argentina está quebrada. La deuda llegó al 100% del PBI, es impagable y vamos a volver al default. Una reestructuración era la oportunidad para no caer en default, pero la reestructuración significó pasar vencimientos a 2023 y ya está hipotecado el próximo gobierno. La falta de credibilidad en la Argentina hace que nuestros bonos rindan 17% o 18% en dólares. Eso es impagable. Por otro lado, la deuda remunerada del Banco Central sigue creciendo, y las reservas netas son negativas. Están mejorando los precios de la soja y del maíz, pero no va a ser suficiente.

¿Cómo ves la negociación con el FMI?
Hay una posibilidad de que expanda los créditos a los países miembros y podrían ingresar a la Argentina cerca de 3500 millones de dólares. Eso solo permitiría llegar a las elecciones. Ahora empiezan los pagos del Impuesto a la Riqueza y la contracara de eso es que se van los capitalistas que desarrollan empresas y crean empleo. El Gobierno está haciendo lo posible para ganar las elecciones de este año y yo diría que miren lo que le pasó a Macri, que ganó las elecciones de 2017 y después vino la debacle y perdió las elecciones de 2019. Aun asumiendo que el crecimiento de la economía en 2022 y 2023 sea como dice el gobierno, todavía vamos a estar peor que en 2019.

¿Y respecto a la inflación?
Del 30% anual los primeros 9 meses del año pasado subimos al 50% en el último trimestre a pesar de que tenemos control de precios y salarios, cepo cambiario y el gobierno interviene para tratar de bajar el dólar contado con liquidación o el de la Bolsa. Estas intervenciones, las tarifas retrasadas y demás generan una inflación reprimida que va a estallar más adelante, como cuando el gobierno de Macri liberó un poco los controles y la inflación pasó del 24% al 50%.

Inflación y Dinero
“La demanda de dinero está alta porque estuvimos encerrados y consumimos menos, pero cuando empiece a normalizarse es probable que la gente empiece a huir del peso y con la misma unidad de emisión, y el mismo desequilibrio que tenemos, la inflación puede duplicarse”.

Etchebarne:
“La deuda llegó al 100% del PBI, es impagable y vamos a volver al default. Una reestructuración era la oportunidad para no caer en el default, pero la reestructuración significó pasar vencimientos a 2023 y ya está hipotecado el próximo gobierno.