La demanda de laptops, máquinas de escritorio, baterías y otros elementos informáticos aumentó casi 60% durante el aislamiento, a medida que quienes trabajaban en oficinas se fueron sumando al home office. Alejandro Boggio, presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores Mayoristas de Informática, Productores y Afines (CADMIPyA), manifestó que el principal problema del sector es el aprovisionamiento, y agregó que el diálogo es permanente con otras cámaras del sector, fabricantes y canales. “Trabajamos sobre las problemáticas de nuestro mercado y conversamos con organismos del Gobierno y el Banco Nación, apoyando iniciativas oficiales de provisión de equipos esenciales para trabajar y estudiar durante la pandemia”, señaló. “El principal problema que existe en el sector es el aprovisionamiento. Existen faltantes de componentes en el mundo y eso afecta a la producción de toda clase de equipos. Adicionalmente, existe un problema logístico de encarecimiento de fletes, tanto aéreos como marítimos, disminución de frecuencias y demoras en los puertos que prolongan los tiempos de entrega”.

Boggio destacó que desde la Cámara se buscan permanentemente alternativas de financiamiento para el canal y para el consumidor final, porque el crédito seguirá siendo una herramienta y una necesidad para generar negocios y son varios los socios que iniciaron o retomaron la fabricación de notebooks y PCs, o están en proceso de comenzar.

El impacto de la pandemia fue fuerte y la premisa fue adaptarse a la vida digital a un ritmo mucho más rápido. “Las empresas cambiaron sus prioridades y postergaron proyectos de infraestructura, lo que generó que ciertas marcas y canales sufrieran una caída en la demanda de sus productos y servicios cerró Boggio. “Esto no fue solo en nuestro país, sino a nivel global. Hoy estamos viendo de a poco una normalización en la oferta y la demanda, con consumidores más cautelosos a la hora de tomar decisiones de compra, empresas retomando proyectos y mayor disponibilidad de productos en el país”.