El titular de Hogarnet afirma que las ventas de la red de artículos del hogar, tecnología, muebles, bazar y decoración líder del país crecieron 100% durante la pandemia. Si bien espera una moderación de la demanda, apuesta a mantener la cuota de mercado.

Por Hernán Murúa

“Hogarnet tuvo un importante crecimiento de clientes este año. Superó los 290 socios, lo que nos mantiene en el liderazgo de las redes de compras de artículos del hogar, tecnología, muebles, bazar y decoración con más clientes del país”, subraya, entusiasmado, Marcelo Bordoy, titular de Hogarnet, para empezar la entrevista exclusiva con Integración Empresaria.

Precisamente por esa razón, aduce que el principal objetivo que se traza como máximo responsable de la organización es “seguir mejorando el servicio a nuestros socios, a fin de que puedan continuar contando con mercadería y con la rentabilidad necesaria para seguir compitiendo más y mejor en el mercado”.

¿Cuál fue la evolución de sus ventas de electrodomésticos y electrónicos en este año tan inusual?-lo indagó Integración Empresaria.

Como el resto del mercado, nuestras ventas se dispararon en forma exponencial. Desde mayo a septiembre, las ventas crecieron más del 100% respecto de valores de 2019 incluyendo productos de todas las líneas, precios y marcas, mucho más de lo que teníamos previsto y nos habíamos preparado. Por suerte se pudo afrontar esta nueva demanda en forma muy satisfactoria.

En este sentido, Hogarnet, como otros jugadores del mercado, se benefició de los excedentes de las familias con ingresos fijos asegurados pero con menores gastos, debido a las restricciones estipuladas para evitar el contagio de COVID-19, que les impidieron viajan y hacer uso de consumos recreativos, y que, entonces, pudieron volcar ese ahorro a la compra de productos.

¿Cómo tuvieron que modificar la gestión comercial a partir de la pandemia?

En lo comercial, el cambio más difícil desde que se desató esta pandemia consistió en adaptarnos a la mercadería que se iba recibiendo, en función de la lenta, complicada y dificultosa provisión de nuestros proveedores. Ya no se pudo contar con programas fiables, entregas garantizadas o tiempos de recepción precisos, necesarios para armar la oferta necesaria y vender de acuerdo con la demanda y la estacionalidad.

¿La consecuencia de las restricciones en las fábricas fue el único obstáculo?

El sector también perdió financiación de parte de proveedores. Debido a las importantes fluctuaciones de precios, por aumento e inestabilidad del tipo de cambio, la mayoría de los rubros pasó a pago anticipado. Eso representó un cambio importante que causó la pandemia del 2020.

¿Y cuál fue la evolución de las ventas online?

Sin dudas, el canal online pasó a ser protagonista a inicios de la pandemia, debido a la imposibilidad de circulación libre del público. Muchos clientes deben a esta coyuntura haber dados sus primeros pasos en este canal, que obviamente creció de manera significativa en todos los rubros de nuestros negocios. Además, se enriquecieron las opciones de productos y marcas ofrecidas. También hubo mejora significativa de la rentabilidad.

¿Cómo vislumbran el futuro pospandemia?

Para el futuro pospandemia, no avizoramos que se pueda mantener la demanda que tenemos en la actualidad. De a poco, el público irá recuperando sus opciones de inversión, volviendo al turismo y al esparcimiento. Todos estos rubros volverán a ocupar los lugares que corresponde en cada presupuesto, en desmedro del nuestro.

¿Qué proyecciones tienen, entonces, para el mercado durante el año próximo y en función de qué indicadores se sustentan?

Nuestra proyección es tratar de mantener el espacio que tuvimos en 2020, tanto en el volumen como en los distintos segmentos de público. Para eso, contamos con que nuestros proveedores puedan recuperar niveles más aceptables de producción, para estar a la altura de la demanda genuina. Pero considero imposible un aumento de ventas respecto de 2020. La inflación fue y sigue siendo altísima, con relación al ingreso del público, lo que vuelve muy difícil la situación para mucha gente, incluso acostumbrada a ello. Ojalá los consumidores dejen de perder poder adquisitivo y la inflación recupere valores más normales.

BUSCANDO EL PISO: Los indicadores de CAME muestran que en el segmento pyme las caídas interanuales promedio de marzo y abril contra 2019 fueron del 53,5% en las ventas minoristas y el 41% en la producción industrial. Si bien se observa desde mayo una lenta moderación de la caída de la actividad, en julio las ventas minoristas todavía registraban una baja interanual del 27,7%, mientras que en junio la merma de la producción industrial era del 23,5% contra el mismo mes de 2019.

EL DESEMPLEO TAN TEMIDO: El informe indica que aunque están prohibidos los despidos, entre febrero y mayo se perdieron 149.000 puestos asalariados en el sector privado, llevando la baja entre mayo de 2019 y mayo de 2020 a 294.628 puestos (-4,8% ). La incidencia de la crisis en el segmento pyme fue relativamente más elevada: CAME cita la Encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de Trabajo de la Nación, que muestra una caída del empleo entre junio y febrero que en el conjunto de empresas de hasta 49 empleados fue del 2,4%, y entre las que emplean entre 50 y 199 personas, del 1,7%. Entre las de más de 200 empleados la merma fue de alrededor del 1%.