Con Osvaldo Del Río y Jorge Koremblit, CEO y Director de la consultora Scentia, respectivamente, analizamos la situación del consumo y de los consumidores y el panorama que abren ambas cosas.

Por Rodolfo Pollini

Nuestras mediciones indican que en marzo y abril de este año el consumo cayó respecto de los mismos meses de 2020, algo lógico porque el año pasado había aumentado, pero en una situación particular”, afirmó Osvaldo Del Río, CEO de la consultora Scentia, empezando a analizar el consumo con gráficos que muestran cómo cuando las curvas de la inflación y el salario se tocan el consumo se recupera, y cae cuando la inflación se despega en desmedro del salario. “En los primeros 5 meses de este año la inflación le quitó al salario más de 4% y por más que se inyecte plata para que la gente consuma más, ya vimos que el año pasado se hizo eso, el consumo cayó y el año terminó -0,1%, empatado podríamos decir, pero sobre una base pésima”.

La base de comparación con 2020, que Del Río califica pésima tiene mucho que ver con el crecimiento fuera de lo natural que tuvo el consumo en marzo, con la gente comprando de todo ante el estallido de la pandemia y el confinamiento. “Lo más crítico de esto es que en 2016 tuvimos una caída de 4,5%; en 2017 de 3,2%; en 2018 de 1,5% y cuando todo hacía pensar en una desaceleración y que 2019 ya fuese un año sin caída, pasó todo lo contrario y fue el peor año de los cuatro de la gestión de (Mauricio) Macri: cayó 7,3%”, dijo, y agregó que en abril de 2021 vs abril de 2020, las cadenas ya recuperaban 4,2% mientras que los autoservicios independientes caían 18,6%, el mayorista 9,4% y el ecommerce mostraba un positivo 6,9%, ya mucho menos explosivo que el año pasado.

“Las cadenas ganan participación en volumen porque su base de comparación es negativa respecto de este año y los autoservicios parten de una base positiva, de ahí tanta caída, pero por otro lado, esta distorsión de variación en volumen se explica por el precio”, destacó Del Río. “En una canasta comparable de productos, el supermercado fue históricamente entre 5% y 7% más barato que el autoservicio, pero en enero de este año ese porcentaje ya era de 17,6% y llegó al 27,4% en abril.

¿Cuál es el pronóstico para este año?
“El final estimado del año nos da -1% /+1%, más cerca del lado negativo que del positivo. Va a ser muy difícil que no termine parecido al año pasado. Tomando una serie histórica y con 1996 como base 100, vemos que el peor año para el consumo masivo no fue ni 2001 ni 2002, sino 2003, aunque en los últimos 4 meses de ese año empezó una recuperación que se manifestó fuerte a partir de 2004. Sobre esa base 100 de 1996, en 2021 llegaríamos a 118, pero si hacés una cuenta matemática simple y agregás un crecimiento de la población del 29%, te lleva a una posición como la de 2003, o peor.

¿Cómo impacta todo esto en el consumo de bienes durables?
“Uno de los principales competidores del electrodoméstico es el dólar”, señaló Jorge Koremblit. “Cuando la gente tiene miedo de una devaluación compra dólares, y eso le pega directamente a la venta de bienes durables, en general. Así como en masivos tuvimos un marzo de 2020 muy bueno por una situación particular, en electro la gente se abasteció para quedarse en su casa de la manera más cómoda y se vendieron categorías que inclusive habían perdido participación. Hubo muchos ganadores, pero en una situación pandémica y con un volumen que no se recupera”.

¿En este escenario qué análisis podemos hacer del Hot Sale 2021?
“En noviembre o diciembre muchos clientes nos preguntaban qué iba a suceder con el ecommerce en 2021 y mi respuesta fue que no va a crecer, aun cuando la Argentina fue el país en el que más creció en América Latina”, continuó Koremblit. “Pero ningún país tuvo un aislamiento de 8 meses, tenemos una alta penetración de Internet y una modalidad de pago electrónico desarrollada que en conjunto ayudaron a ese gran crecimiento y es difícil que con una situación diferente y sin estar 8 meses encerrados se mantenga. Con un muy bajo nivel de oferta era difícil que hubiera un gran Hot Sale, y no lo hubo. Los números en facturación fueron grandes. Ahí hay que tener en cuenta la devaluación y la inflación, pero en unidades fue muy parecido al del año pasado y en alimentación fue inferior. Creo que este año el crecimiento del ecommerce va a ser orgánico”.

La salida es el ingreso
Los datos de Scentia muestran que medido por individuos, y no por hogar, en 2018 el rango de ingresos hasta 40.000 pesos mensuales significaba el 64% del total; en 2019 llegó al 70%, en 2020 al 77% y este año al 79%. “Esto significa que el 79% de las personas ganan hasta 40.000 pesos mensuales, pero haciendo un promedio nos da que tienen ingresos de menos de 30.000 pesos” citó Del Río. “Para llevarlo a un hogar hay que multiplicarlo por 1,8, que es el factor de expansión, y nos da que 2,3 miembros tienen que aportar ingresos para cubrir la canasta básica total. La gente que necesite comprar electrodomésticos va a tratar de hacerlo, pero con este nivel de ingresos sin Ahora 12 y Ahora 18 es inviable. El problema que estoy notando con esos programas es que los intereses son muy altos”.

Siempre se dijo que en el crédito para la compra de electrodomésticos el usuario no mira la tasa, sino su posibilidad de poder pagar el monto de la cuota. ¿Estamos hablando de que aun existiendo los planes de financiación si las tasas siguen altas se puede complicar el acceso a los bienes?
“Somos un país más pobre y los números indican que esto va a continuar así”, cerró Koremblit. Si el consumo masivo viene disminuyendo año tras año, qué se puede esperar de los bienes durables. Hay un nicho que muchos fabricantes están buscando en los segmentos de ingresos altos, personas que antes viajaban o compraban en el exterior y con estas restricciones invierten en el hogar, pero eso ya se hizo y es difícil que se vuelva a hacer. Por más que haya financiación, hay menos dinero y la gran torta es cada vez más chica”.

CONSUMO VS PBI

Los datos de Scentia muestran que desde hace cuatro años el consumo masivo viene cayendo más que el PBI. Sobre una base 100 en 2004, el último año en el que ambos valores fueron prácticamente equivalentes fue 2015, con 148 (consumo) y 149 (PBI). Desde entonces, ambos indicadores fueron cayendo, con una baja más pronunciada del consumo, y estimaciones en 2021 de 118 (consumo) y 133 (PBI).