Alejandro Schvartz: “Necesitamos que se escuche a la industria, para pensar a largo plazo y hacia dónde queremos desarrollarnos”

Con el Director de Visuar conversamos sobre el panorama que presentan los mercados este año, sus expectativas para las dos líneas donde trabaja la empresa y las necesidades de la industria para poder colaborar con el desarrollo del país.

Por Rodolfo Pollini

Respecto de 2023 estamos en un momento de cambios, en la economía y en los mercados. ¿Cómo viste, en general y al mercado, el año pasado?

Fue un año en el que la demanda superó a la oferta. Al comienzo porque hubo algunos incentivos al consumo, pero todos veíamos que en algún momento podía haber una baja. A partir de junio empezó a complicarse mucho el abastecimiento de partes y de productos terminados, pero a todas las industrias que estamos en electrodomésticos nos fue de bien para arriba, tanto a nivel de venta como de inventario. Fue un año de crecimiento y si no se creció más fue por falta de oferta. Por el diferimiento de los pagos al exterior no se pudieron cumplir las expectativas de una demanda que estaba fomentada por los medios de pago y la inflación, que hace que la gente empiece a gastar los pesos a como dé lugar. Fue una conjunción de cosas en un mercado aceptable hasta la devaluación de fin de año, que provocó un freno en el consumo y una caída importante de las ventas desde fin de año y comienzos de enero.

Dentro de la línea blanca, ¿cómo se comportó cualitativamente la demanda, tanto por preferencias del consumidor y por tipo de productos?

La demanda estuvo en todos los niveles. En línea blanca fabricamos y comercializamos productos de la gama media para arriba y la realidad es quenunca pudimos abastecer al canal como hubiésemos querido.

¿Y en pequeños?

Pasó lo mismo, la demanda fue tan importante en una licuadora como en una heladera, pero con un problema mayor de abastecimiento y esto tiene que ver con los diferentes tipos de proveedores. Tenemos un proveedor importante como Samsung y contamos con un soporte importante a pesar de las muchas trabas que había en el país. La marca nos abasteció todo lo que pudo, pero otros proveedores probablemente no tenían tanta confianza en lo que estaba pasando en la Argentina y empezaron a restringir el abastecimiento.

“Hay un avance tecnológico desde la conectividad y lo que tiene que ver con la eficiencia energética. Ya se está instalando la importancia del ahorro energético, del cambio climático, y esto hace que las empresas busquen métodos de ahorro. Después tenés la Inteligencia Artificial, con equipos que entienden usos y costumbres y facilitan tu vida y el uso de tu tiempo”

 

El mercado sostiene que la demanda cambió en el último Q. ¿En línea blanca, y teniendo en cuenta el posicionamiento de Samsung del medio hacia arriba, pasó lo mismo?

Se puede medir cuando la demanda cae, pero como siempre la veníamos corriendo desde muy atrás y no podíamos abastecer al canal no sentimos una caída tan importante en nuestra venta hacia el retail, sí en la venta al consumidor. Sí la percibimos a fines de diciembre, después de esa devaluación que todos esperábamos que fuera a ocurrir. Una devaluación siempre impacta en la demanda y en este caso la devaluación fue de 120% y con salarios que van a demorar bastante en recuperarse.

Citaste los incentivos al consumidor por medio del crédito, un driver siempre fundamental en este sector. ¿Cómo ves este tema ahora, sobre todo pensando en los productos de precio alto que sí o sí necesitan las cuotas?

El año pasado había un incentivo importante con los planes Ahora 12 y Ahora 18. Eso dejó de existir y en el caso de que se lo quiera implementar el costo financiero es tan alto que a la gente se le torna impagable. Pagar un producto en 12 cuotas más del doble de lo que vale de contado no lo va a aceptar nadie. Estamos en una especie de demanda obligada. Sale a comprar un producto de línea blanca aquel al que se le rompió o se está armando una casa y puede pagarlo. Veníamos de un proceso donde el recambio de línea blanca era por tecnología y eficiencia y eso hoy no pasa. Hay dispersiones de precios que la gente no tiene claras, en algunas cosas hay inflación en dólares y los salarios están desactualizados ante el incremento de los precios, aunque todas las empresas fuimos aumentando los precios por debajo de la devaluación.

¿Notaron un gran impacto por el lado de los insumos dolarizados?

Tenemos componentes dolarizados y otros que no, pero junto con la energía y la mano de obra es todo un mix que está por debajo de la inflación. Aun así, este reacomodamiento de los precios es superior al que hubo en los salarios, y no hay financiación.

La línea blanca, sobre todo en lavado, produce cambios tecnológicos importantes y más o menos frecuentes. ¿Cómo ves hoy ese proceso?

Hay un avance tecnológico desde la conectividad y lo que tiene que ver con la eficiencia energética. Ya se está instalando la importancia del ahorro energético, del cambio climático, y esto hace que las empresas busquen métodos de ahorro. Después tenés la Inteligencia Artificial, con equipos que entienden usos y costumbres y facilitan tu vida y el uso de tu tiempo. Hay lavarropas que regulan el uso de los jabones de acuerdo con la cantidad de ropa que cargaste y heladeras que permiten ver que hay adentro y consumen menos energía en los momentos de menor uso. Es un avance tecnológico que de a poco va llegando a la Argentina, aunque a veces no tan rápido por cuestiones de costos, porque el mercado de la alta gama es pequeño.

¿En la muy alta gama hay productos que directamente no llegan al país por falta de mercado?

La inversión que requiere cualquier producto de línea blanca necesita un volumen de consumo mínimo que te permita ver en cuánto tiempo vas a amortizar esa inversión. De una heladera side by side vas a vender 100 mil en veinte años y nadie va a sostener esa plataforma veinte años para amortizarla. Esto pasa con algunos productos de muy alta gama. En la Argentina tenemos mucha materia prima, capacidad instalada, mano de obra y recursos humanos que hacen que sea un país competitivo en la industria plástica y metalmecánica, pero hay productos donde las inversiones pueden ser amortizables en un periodo considerable, de unos 5 años, y se pueden fabricar acá.

¿La industria le plantea estos temas a los diferentes gobiernos?

Siempre se planteó a los gobiernos que necesitamos que nos den condiciones para fabricar esos productos o importarlos, para que quienes los pueden pagar los puedan tener. Eso hay que permitirlo con una política impositiva correcta y, por otro lado, hay que sostener una industria con desarrollo local para los productos que pueden tener un mercado y un consumo suficientes.

“Para plantear los problemas que tienen que ver con la industria, tendría que haber gente que entienda a la industria y no que solo traten de que seamos competitivos con China. Necesitamos que desde el Gobierno se escuche a la industria para desarrollar mano de obra de calidad, afirmó Schvartz al analizar el contexto productivo”

¿Tienen planes para exportar teniendo en cuenta que ya enviaron lavarropas a Uruguay?

Empezamos exportando hacia Uruguay y estamos analizando otros destinos en la región, pero la Argentina tiene una logística malísima, con costos portuarios y de transporte interno muy altos. Cuando fábricás un producto de línea blanca con un costo similar al de otro país que exporta, como México, poner ese producto en San Pablo es mucho más caro desde Buenos Aires que desde Querétaro. Hay una infraestructura logística que el país no resuelve, que encarece la exportación y esto es lo que los gobiernos tendrían que estar mirando.

Esto implica que de darse las condiciones ustedes no tendrían problemas para ampliar la exportación y escalarla.

No. El problema pasa por fuera de la industria. Si recorrés nuestra planta vas a ver mucha más eficiencia y que es más nueva que una planta de México. ¿Por qué México exporta y nosotros no si tecnológicamente estamos mejor Esto está dicho no solo por nosotros. Tenemos auditorías de Corea y permanentemente nos felicitan. Quizá exportar granos sea fácil, no lo sé, pero con la industria es otro tema y no estoy comparando con China, o el Sudeste Asiático, hablo de México y Brasil, nuestros competidores regionales. Brasil tiene muchos incentivos para la industria que la Argentina no tiene. Para plantear los problemas que tienen que ver con la industria tendría que haber gente que entienda a la industria y no que solo traten de que seamos competitivos con China. Necesitamos que desde el Gobierno se escuche a la industria para desarrollar mano de obra de calidad. Hay muchas cosas que necesitamos y los industriales podemos colaborar para que no sea todo cuestión de costos inmediatos, que pensemos a largo plazo y hacia dónde queremos desarrollarnos. La industria argentina es importante y hay que darle condiciones  parejas para que compita.

Hablemos un poco de los pequeños electrodomésticos. Aunque el año pasado también hubo más demanda que oferta, es un sector diferente, por la forma en que se comporta la demanda y por el precio de los productos.

Hubo más demanda que oferta, pero son productos de consumo más rápido, casi espontáneo y más con la accesibilidad de las cuotas. Algunos se producen en la Argentina y otros no, y en estos la demanda insatisfecha fue mucho mayor por las normas estrictivas y los pagos al exterior más diferidos.Muchas empresas optamos por poner el foco en lo que fabricamos, porque a veces era más fácil conseguir SIRA para la materia prima que para los productos terminados y optamos por lo que nos permitía sostener la fábrica y a la gente.

¿Ves perspectivas de cambios en eso?

Hubo una apertura a la importación, pero el tema de los pagos todavía no está resuelto. Habría que ver cuál es la demanda real de los productos que se fabrican e incorporar productos que el año pasado casi habían desaparecido, como cafeteras y freidoras sin aceite. Ahora se va a ampliar el portafolio y probablemente el consumo disminuya. Habrá que ver cómo queda el mercado total.

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