Por Hernán Murúa

Ya se encuentra preparando su flamante ExpoWeb, la exposición virtual que prevé llevar a cabo a fines de mayo próximo, para sumar a su tradicional ExpoRed, que el año pasado no pudo realizar pero cuya próxima edición programa para la segunda quincena de septiembre. No obstante, Rafael Tschudy, director general de Red del Interior, se hizo de unos minutos para analizar la coyuntura y exponer sus proyecciones sobre lo que viene en este 2021, en el que el COVID 19 va a seguir condicionando los hábitos de los consumidores y, en consecuencia, moviendo los hilos de los mercados. “El crecimiento de las ventas en unidades de 2020 fue muy importante con relación a 2019 en varias familias de productos. Tanto en tecnología como en colchones y pequeños electrodomésticos. Medido en pesos, incluso, lo fue todavía más, con mayor rentabilidad porcentual. Es verdad que, con la pandemia, la dificultad de aprovisionarnos de los productos de mayor demanda, la incertidumbre en los precios, la disparada de la inflación y los cambios de hábitos por la cuarentena hicieron que los primeros meses no fueran los mejores”, señala el empresario. “Ante la incertidumbre, muchos optaron por no forzar las ventas y padecieron caídas en sus ingresos. Pero los que apostaron a seguir vendiendo tuvieron réditos. En nuestro caso, a partir de mayo empezamos a crecer aprovechando que las cadenas del interior estuvieron sin productos. La facturación se incrementó de allí en más. Cerramos un excelente año”, traza un balance.

En números, ¿de cuánto fue ese crecimiento?
Si comparamos 2020 con relación a 2019 como año calendario, el crecimiento en la caja estuvo entre 130 y 170 por ciento, dependiendo de las zonas. Al principio, la mayoría de las ventas se concentró en pocas familias de productos: celulares, tablets, televisores, consolas, notebooks, colchones, cuidado personal y pequeños electrodomésticos. Luego, por la merma en la producción y las mejoras en las ventas, empezaron a faltar cocinas y heladeras. Y ahora, por problemas en la importación de telas, tenemos faltantes de sábanas y acolchados.

¿Tuvieron que modificar la gestión comercial?
La gestión comercial cambio muchísimo durante la pandemia, y aún sigue así. Hoy, se resume a conseguir los productos para vender. Precio y condición de pago ya no se discuten. Hay muy pocas ofertas de productos y mucha demanda. El encierro y el trabajo desde casa generaron ahorros, producto del acotamiento de los gastos de movilidad y viáticos, entre otros. Sumados a los subsidios, a la inyección de plata al mercado y al cambio de hábitos, mejoraron exponencialmente nuestras ventas, tanto de forma presencial en nuestros negocios como vía e-commerce.

¿Cómo encararon los cambios en el canal online?
Corporativamente, la red no hizo ningún desarrollo del comercio electrónico. Lo hicieron los asociados en forma individual, con gran crecimiento de las ventas tanto en sus portales como en las redes sociales. Por ello, ahora estamos delineando una plataforma para e-commerce, con el propósito de entrar a formar parte de ese negocio y apoyar las acciones individuales que cada uno de nuestros asociados está realizando.

¿Qué proyecciones tienen para 2021?
El 2021 lo vemos igual al 2020. Es decir, totalmente incierto, sin pautas claras de trabajo, con muy pocas posibilidades de importar, menos disposición de efectivo y con mayor morosidad en los créditos.

¿Creen que la evolución de la actividad económica va a contribuir o, por el contrario, puede frenar el crecimiento de las ventas de los asociados a la red?
Con indicadores macro y microeconómicos muy poco confiables, para nosotros, los escenarios cambian permanentemente. Dentro de la vorágine en la que estamos inmersos, nos resulta casi imposible planificar. Mínimamente, deberíamos tener certeza de cuándo estaremos vacunados como para empezar a planificar un futuro. Así y todo, creemos que vamos a seguir creciendo, seguramente con escalones más pausados. Pero ya en enero y febrero crecimos, menos que en el 2020, pero crecimos.

“Ante la incertidumbre, muchos optaron por no forzar las ventas y padecieron caídas en sus ingresos. Pero los que apostaron a seguir vendiendo tuvieron réditos. En nuestro caso, a partir de mayo empezamos a crecer, aprovechando que las cadenas del interior estuvieron sin productos. La facturación se incrementó de allí en más. Cerramos un excelente año”.

E-COMMERCE: “La red no hizo ningún desarrollo del comercio electrónico”, dijo Tschudy. “Lo hicieron los asociados, con gran crecimiento de las ventas. Por ello, estamos delineando una plataforma de e-commerce, con el propósito de formar parte de ese negocio”.