Un artículo de Albert Cuesta publicado por Mobile World Live, comenta el avance alcanzado por los investigadores de Samsung al demostrar que pueden introducirse las pantallas extensibles en el mercado con un objetivo comercial. La firma surcoreana trabaja en innovación en ese segmento de dispositivos y afirma que los investigadores de su centro de Investigación y Desarrollo progresaron en la tecnología de pantallas de forma libre, que superan las limitaciones de los dispositivos extensibles. Según Samsung, las pantallas de ese tipo ganan terreno como tecnología de próxima generación que permitirá “obtener al mismo tiempo imágenes de alta resolución y portabilidad”. Aunque todavía se trate de una tecnología incipiente, se investiga en pantallas que pueden “estirarse en todas las direcciones y cambiar de forma como si fueran bandas elásticas”.
El equipo de Samsung explica que también ha sido capaz de integrar una pantalla OLED extensible y un sensor de ritmo cardíaco en un único dispositivo. Esta configuración permitiría al usuario medir el ritmo cardíaco en tiempo real, con lo que se crearía un formato de “piel electrónica extensible” y se demostraría la viabilidad de dicha pantalla para otras aplicaciones. El sensor y la pantalla pueden estirarse hasta en un 30% sin que se produzca una perspectiva anormal ni empeore el rendimiento. Youngjun Yun, investigador principal de Samsung, afirma que esta tecnología podría ser especialmente útil en productos sanitarios wearables: “El punto fuerte de esta tecnología es que permite medir los datos biométricos durante un período de tiempo más largo sin tener que quitarse el dispositivo mientras se duerme o se hace ejercicio, ya que el parche se siente como parte de la piel.”