Aunque en los últimos años las empresas recurrieron de manera creciente a los canales digitales para vender sus productos y servicios, hasta 2020 las reuniones presenciales seguían siendo fundamentales en las transacciones B2B. El coronavirus terminó con ese predominio y produjo una transformación digital sin precedentes, tanto por parte de los compradores como de los vendedores; un antes y un después en el comercio entre empresas.
Así lo reveló Stéphanie Chevalier Naranjo, Researcher Latin America en Statista, quien aportando resultados de dos encuestas realizadas por la consultora MCKinsey & Company, mostró que las ventas presenciales entre empresas cayeron vertiginosamente en los primeros meses de la pandemia. De los líderes empresariales encuestados alrededor del mundo, la proporción de los que utilizan las ventas físicas pasó de más del 60% antes de la pandemia a menos del 30% en agosto del año pasado.

La demanda de canales de venta a distancia, y de autoservicio, ganó terreno durante este periodo. Lo que había comenzado como un remedio ante la crisis, en cuestión de meses se convirtió en una modalidad clave para las ventas y transacciones de empresa a empresa y, aunque en la segunda mitad del año las negociaciones cara a cara volvieron a ser factibles, según datos de febrero de 2021 el comercio electrónico sigue siendo el canal de comercialización más utilizado en el segmento B2B.

Infografía: El comercio electrónico se impone en las ventas B2B | Statista