Las consecuencias de corto plazo del nuevo coronavirus son bastante notorias. El freno de la economía por la pandemia impacta en la toma de decisiones de inversión, el desarrollo de negocio y los proyectos tecnológicos. La tendencia hacia la digitalización ahora es inevitable y sectores como salud, educación y financieros se deben adaptar a las nuevas tecnologías.

La pandemia del Covid-19 traerá consecuencias en la economía, la política, la sociedad y las decisiones empresariales. Las compañías debieron migrar rápidamente al teletrabajo, modificar sus procesos y acelerar la digitalización.

En América Latina el porcentaje de compañías con acceso a Internet excede el 85 por ciento, de acuerdo con un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). No obstante, el porcentaje de empresas que usan banca electrónica apenas roza el 34,20 por ciento en Perú mientras que en Colombia se eleva al 95,39 por ciento. En tanto, el porcentaje de aquellas que adquieren insumos mediante Internet oscila entre el 15,20 por ciento en Perú y el 66 por ciento en Brasil, indica el informe.
El informe señala que, en general, América Latina se caracteriza por no tener falencias en términos de adopción tecnológica madura pero sí en la asimilación de tecnología en procesos productivos, en particular en las cadenas de aprovisionamiento. Por eso, encuentra desafíos en términos de tecnologías disruptivas que facilitan la inteligencia, autonomía, la computación en la nube y los análisis de grandes volúmenes de información.
En Argentina existe un estado de madurez primario de la digitalización, con algunas empresas avanzando en este concepto y otras todavía rezagadas. El coronavirus puso en evidencia la necesidad de incorporar más tecnología en los procesos, invertir en desarrollos y reinventarse.
La pandemia del coronavirus obliga a los sectores más perjudicados a digitalizarse y emprender en nuevos proyectos. El aislamiento social obligatorio en Argentina cambió la forma en que se trabaja diariamente en las compañías. Antes de la irrupción del coronavirus, el 65 por ciento de las empresas no tenía empleados haciendo teletrabajo mientras que hoy el 42 por ciento tiene a más de la mitad de su personal trabajando de manera remota, de acuerdo a un relevamiento realizado por IAE Business School de la Universidad Austral.

Pero la digitalización se puede ver también en otros espacios. Por ejemplo, la industria cinematográfica rápidamente viró hacia los servicios de streaming para estrenar las nuevas películas y los teatros comenzaron a transmitir sus obras en formato digital. Las pymes, en tanto, se abocaron al comercio electrónico para poder comercializar sus productos y los pagos de servicios a través de canales electrónicos se expandieron.

La digitalización se acelera

En medio del aislamiento social obligatorio hay cifras que muestran que la digitalización ha empezado a acelerarse aunque, en general, se espera que la inversión en tecnologías de la información de todos los sectores productivos de América Latina se contraiga en 15.000 millones de dólares para este año, de acuerdo con IDC.
Existen algunas luces en el mercado argentino. El comercio electrónico, por ejemplo, vivirá una expansión que le hará llegar a cifras que se esperaban para 2025 unos cuatro años antes. Para el cierre del año se espera que este tipo de comercio alcance el 10 por ciento, una cifra que se estimaba recién para 2025. Para el 2021 va a llegar al 20 por ciento en la Argentina y, en los países desarrollados, al 30 por ciento. Antes del coronavirus, el comercio electrónico representaba un dos por ciento del total del comercio minorista, de acuerdo con datos del Indec.

Esto impulsó también el uso de herramientas digitales para realizar hacer compras y realizar pagos de facturas por servicios públicos, de conectividad y entretenimiento. Datos de 4Finance indican que, desde el inicio de la cuarentena, el pago presencial se redujo de un 60 a un 30 por ciento mientras que las transferencias bancarias se incrementaron hasta el 50 por ciento y los medios digitales llegaron al 20 por ciento.
En la salud, en tanto, se expandió el uso de herramientas como videollamadas para atender consultas médicas, seguir tratamientos psicológicos y hasta hacer el seguimiento de pacientes infectados por Covid-19.
IDC estima que en el corto y mediano plazo, tras enviar a los empleados a casa, se espera un crecimiento en la demanda de software, herramientas de comunicaciones unificadas y software de colaboración. Esto será seguido de soluciones de virtualización, nube, conectividad, Big Data, Analíticas y seguridad.

El próximo paso: IoT

El índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL registró en marzo un retroceso interanual del 6,4 por ciento en Argentina. Esto significa una contracción de la producción del 0,9 por ciento en relación al mes de febrero. Con las fábricas cerradas por el temor al contagio del nuevo coronavirus, las expectativas no son favorables para los meses subsiguientes.
La industria 4.0 es el concepto que engloba la digitalización de las actividades industriales, la robotización y el uso de tecnologías de Internet de las Cosas (IoT) para acelerar procesos y delegar tareas manuales a fábricas. La utilización de tecnologías permitiría reducir puestos de trabajos al interior de las fábricas, dejando a los humanos ejerciendo puestos de mayor valor, con los beneficios en eficiencia pero, además, en reducción de contacto humano, beneficiando a los programas de reducción de transmisión del virus.
También IoT puede ser utilizado en el ámbito de la salud para tareas de automatización de procesos pero, además de prevención y seguimiento de pacientes con coronavirus. Incluso ya existen dispositivos capaces de captar información de la temperatura de los enfermos y transmitir información a los profesionales de salud. En China, en tanto, dónde nació el nuevo virus, el gobierno estuvo utilizando robots conectados a la nueva red móvil 5G para poder controlar la epidemia.
En un contexto de fuerte contracción económica mundial, el nuevo coronavirus presenta una oportunidad para invertir en digitalización de procesos. Luego de la pandemia el teletrabajo se expandirá y la automatización y el IoT aparecerán como las soluciones inmediatas para evitar las aglomeraciones y el contacto humano. La pandemia invita a las empresas más perjudicadas a reinventarse y encontrar en sus proveedores de tecnología y conectividad las soluciones que le permitan ser más flexibles en un contexto desafiante.

Fibercorp